No sabia, ni quería como cambiar aquello o arreglarlo.
No entendía por qué las cosas tenían que pasar como estaban pasando.
Veía a los demás en el placer de la vida y se preguntaba por qué no podía tener lo que todos. Quizás la soledad seria su más fiel compañera sin que ello fuera algo negativo. Amaba su soledad pero ansiaba compartirla, no quería que la soledad le deborase el alma sin más consuelo de lo que pudo ser y no fue...
Aquella noche deseó con todas sus fuerzas volver a aquel sueño pues, aunque fuera en el mundo de los sueños, en ese momento se sentía feliz.
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